Editorial “Tenemos Buenas Noticias!”

Obra divina de alto impacto

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Hola ! Tenemos buenas Noticias! El Espíritu Santo está obrando en todo el mundo, discípulos llenos del Señor dejan atrás sus denominaciones y estructuras eclesiásticas en las cuales participaron por años a fin de vivir y procurar ser la iglesia que está en el corazón del Padre, cuyo modelo lo encontramos en el Nuevo Testamento.
Ahora se reúnen al aire libre, en los hogares, comen juntos, comparten y experimentan una profunda comunión. La gracia divina que fluye entre ellos es maravillosa.
Una de las características de esta obra del Espíritu es dejar los edificios, los así llamados templos, lugares que generan gastos exorbitantes y, más aún, durante gran parte de la semana están vacíos y carentes de utilidad. Buenas Noticias! Muchos cristianos ya no quieren estar dentro de “cuatro paredes”, anhelan estar donde está la gente para hablarles de Jesús, el único Señor. Comprendieron que son “un cuerpo” y que la vida en Cristo se basa en relaciones estrechas.
Este mover de Dios no lleva rótulo, cartel, no exhibe hombres destacados y camuflados en un título o rango. Sus líderes son personas comunes pero a su vez extraordinarias. No son muchos por ahora, no son conocidos por la cúpula evangélica actual, tampoco por la membresía cautiva de dogmas y tradiciones.
Cada uno de estos discípulos se considera un ministro, un obrero del Señor. Eso Sí es Buenas Noticias!
Este movimiento por estos días recibe múltiples acusaciones, críticas, indiferencias, aunque algunos simpatizan pero lo miran de lejos. A través de esta obra, Dios le ha dado un golpe letal al clericalismo, al poder monolítico y centralizado, a los obsesionados con la vidriera, a los que lucran con el evangelio. El Espíritu de Dios está barriendo todo esto y nadie lo podrá detener. Es la gloria del Señor que se está derramando.
Una nota relevante de este estilo de vida es el amor de unos por los otros y la respuesta inmediata a las necesidades. Parten el pan en los hogares y sus corazones se cargan de gozo y franqueza. También alaban a Dios y el Señor se encarga de salvar a muchos.
Este fluir del Espíritu está causando dos grandes impactos, en primer lugar implosión en las mismas bases de las organizaciones cristianas y, revolución, al catapultar a la iglesia al mundo. ¡Y esto está ocurriendo! Que Buenas Noticias!
Estos discípulos vieron en la iglesia de los Hechos la normalidad, descubrieron el ejemplo a seguir y de ahí en más todo lo cotejan con este modelo de comunidad. Ya no quieren otra cosa, otra propuesta de iglesia.
Esta nueva infusión celestial provoca cambios, giros drásticos, examen minucioso de lo que hacemos. No se trata meramente de cambios externos o “estructurales” es renovación del corazón, de motivaciones, de perspectivas, de enfoques, de proyección.
Esta obra divina que viene y que ya está en el mundo es un verdadero desafío a nuestra manera de pensar y vivir el cristianismo.

Por Oscar Gómez

Tenemos Buenas Noticias!

 

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